¿Para qué sirven las lágrimas?
Son necesarias; son un lenguaje
tremendamente significativo. Hay momentos en que no puedes
hablar, pero tus lágrimas pueden mostrar lo que sientes. Puede
que te sientas tan lleno de alegría que las lágrimas asomen a tus
ojos. Las lágrimas son siempre el símbolo de una experiencia desbordante.
Puede que estés tan triste que las palabras no puedan
expresarlo; las lágrimas te ayudan. Es una de las razones por las
que las mujeres se vuelven menos locas que los hombres, porque
están dispuestas a llorar y gemir y a exteriorizar las cosas en cualquier
momento; se vuelven locas temporalmente todos los días.
El hombre va acumulando, y luego un día explota, al por mayor.
Las mujeres se vuelven locas al por menor, y eso es mucho más
sabio, ventilarlo cada día. ¿Para qué acumular?
Los hombres se suicidan más que las mujeres. Es muy extraño. Las
mujeres hablan de suicidarse más que los hombres, pero no lo
hacen. Los hombres nunca hablan de suicidarse, pero lo hacen
más; en proporción doble. El hombre va reprimiendo, continúa
manteniendo un cierto rostro que es falso. Pero todo tiene un límite:
llega un punto en que no puede aguantarlo más y todo cae en
pedazos.
Hay que enseñar al hombre a estar más en el corazón, porque el
camino hacia el ser sale del corazón. No puedes esquivar el corazón.
La mujer está en una posición mejor, puede ir directamente
hacia el ser desde el corazón. Pero en vez de reconocer esta cualidad
inmensa en las mujeres, el hombre ha criticado y condenado
a las mujeres. Quizá haya un motivo; quizá se daba cuenta de cierta
superioridad de la mujer, la superioridad del amor. Ninguna lógica
puede ser más elevada que el amor, y ninguna mente puede ser más
elevada que el corazón. Pero la mente puede ser muy asesina; la
mente puede ser muy violenta, y eso es lo que la mente ha hecho
durante siglos.
El hombre ha estado pegando a las mujeres, reprimiendo a las
mujeres, condenando a las mujeres. Y al no saber que condenar a
las mujeres, reprimir a las mujeres las está haciendo inferiores, la
mitad de la humanidad se ve privada de elevar su conciencia. Y tú
también te ves privado, porque también tú podrías haber aprendido
de esa mitad del Universo el arte de elevarte. Tú también podrías
haber seguido el mismo camino, el mismo sendero. Por eso digo
siempre que la liberación de las mujeres es también la liberación
del hombre. De hecho, esa liberación es más la del hombre que la
de las mujeres mismas.
Sí, las mujeres tienen más amor, pero también deberían darse
cuenta del otro lado de la moneda. El hombre tiene lógica. El otro
lado puede ser ilógico. No es peligroso, es sólo un error; se puede corregir.
Por eso dije que el camino del corazón es bello pero peligroso.
El otro lado del amor es el odio; el otro lado del amor son los
celos. De forma que si una mujer queda atrapada en el odio y
los celos, toda la belleza del amor muere y ella se queda con sólo
veneno en sus manos. Se envenenará a sí misma y envenenará a todos
los que la rodean.
Para ser amoroso hay que estar más alerta, porque puedes caer en
la cuneta del odio, que está muy cerca. Toda cima de amor está
muy cerca; el valle oscuro del odio rodea la cima por todas partes,
te puedes resbalar muy fácilmente.
Quizá sea esta la razón por la que muchas mujeres deciden no
amar. Quizá sea esta la razón por la que el hombre ha decidido vivir
en la cabeza y olvidarse completamente del corazón… porque el
corazón es tan sensible, se siente herido con facilidad, sus humores
cambian como el tiempo.
Thank you. Hand your health…